El desarrollo personal y el autoconocimiento son tu ancla en tiempos difíciles.
El desarrollo personal y el autoconocimiento son lo que te permiten sostener los cambios de la vida sin derrumbarte, en tu salud, tus relaciones, tu trabajo, tu energía y tu propósito, manteniéndote en tu centro.
No siempre estás cansada por todo lo que haces.
A veces estás agotada por la forma en la que has aprendido a vivir.
Muchas mujeres viven en estado constante de exigencia, presión, alerta y desconexión emocional sin darse cuenta.
Aprendieron a sostenerlo todo.
A resolver.
A adaptarse.
A seguir adelante aun estando vacías por dentro.
Con el tiempo, vivir en supervivencia impacta:
la mente,
el cuerpo,
las emociones,
las relaciones,
y la conexión contigo misma.
Y aunque desde afuera parezca “funcionalidad”,
por dentro muchas veces existe agotamiento emocional, ansiedad, desconexión o sensación de vacío.
El burnout no siempre viene solo del exceso de trabajo.
Muchas veces nace de patrones inconscientes sostenidos durante años.
Burnout, agotamiento y desconexión
El cuerpo muchas veces expresa lo que la mente ha callado durante demasiado tiempo.
¿Qué es una patrón limitante?
Muchas veces el agotamiento no viene únicamente de lo que haces…
sino de las creencias que crees como absolutas verdaderas y desde las que vives. Estas creencias pueden ser de la sociedad, de la cultura, de tu sistema familiar, de la religión, de tus amistades.
Creencias como:
hiperexigencia,
necesidad de aprobación,
miedo a detenerte,
culpa al descansar,
perfeccionismo,
miedo a no ser suficiente,
o sentir que debes sostenerlo todo.
Cuando estas creencias se establecen de manera automática se transforman en patrones que operan de forma inconsciente,
pueden mantener a una persona viviendo en alerta constante y desconectada de sí misma.
Ahí es donde comienza el modo supervivencia.
Y cuando una mujer vive demasiado tiempo desde supervivencia,
termina alejándose de su paz, su cuerpo, su autenticidad y su bienestar emocional.
La conciencia permite identificar esos patrones para comenzar a transformarlos desde la raíz.
No es algo malo, el problema es cuando te quedas en estos patrones y no los ves para poderlos trascender. Fuiste creada para tener una vida libre, la cual sea escogida por ti misma, no viniste a sufrir, el sufrimiento es opcional.
